Empecé mi viaje en busca de la conquista de la salud hace ya unos cuantos años. Un día me cansé de ser una victima, decidí tomar el mando y dejar de llorar.

Tenía mucho que aprender, pues como a muchos de nosotros, nadie me había enseñado absolutamente nada del arte de alimentarse bien. Pronto sucedió que lo que inicialmente se presentaba como un reto, se convirtió en una pasión. Fueron años de mucha búsqueda, muchos palos de ciego, mucha lectura, mucha práctica experimentando con diferentes modos de alimentación y técnicas depurativas. Muchas recetas, muchas tortitas de arroz y fuerza de voluntad, muchos errores y también victorias. Finalmente, la toma de conciencia de la alimentación hizo mucho por mí: hace tiempo que no enfermo.

Hace ahora poco más de un año, coincidiendo con un cambio de rumbo en mi vida decidí comenzar este blog. Toda esa información, ese conocimiento, esa pasión, esa conquista, necesitaba compartirla. Ya no me bastaba verme y sentirme como nunca, si no que sentía que tenía que llegar y compartir con todas las personas que se veían en aquella misma situación que yo ya había vivido. Acompañarlos, motivarlos, mimarlos. Enseñar que a través de la comida podemos reconquistar nuestra salud, rejuvenecer y sentirnos más vitales que nunca. Enseñar que no estamos solos, que en realidad somos muchos y crear una comunidad de activos conquistadores de la salud.

A día de hoy y gracias a la iniciativa de comenzar un blog, me declaro activista de la salud y el bienestar, entusiasta promotora de que una vida larga y vital es posible. No encuentro un término que me satisfaga ni me defina. No soy muy amiga de las etiquetas, ni de los extremismos. No me siento vegana, ni vegetariana, ni crudívora, ni mucho menos carnívora. Soy un ser elástico, moldeable, que cambia, se adapta y evoluciona a medida que aprende y se supera. Creo en la bio individualidad de todas las personas y creo en el respeto.

Creo en una alimentación basada en productos naturales, vegetales y biológicos en la que predominen las frutas, las hojas verdes y las semillas. Y de vez en cuando también cereales, legumbres y algas. Creo en las virtudes de una alimentación altamente vegetal, viva, germinada, fermentada, o ligeramente cocinada. Creo en el enorme potencial de estos alimentos para darnos la vitalidad, la fuerza y la energía que necesitamos. Creo en la necesidad de ofrecer a nuestro cuerpo alimentos llenos de vida. Creo en la necesidad de revisar nuestros hábitos alimentarios: desde la cesta de la compra a los métodos de cocción, pasando por el proceso de masticación y los reposos digestivos.

Me entristece casi todo en torno a la industria alimentaria: tanto el maltrato al que están sometidos los animales, el abuso de los recursos naturales, como la mafia de las multinacionales y la sarta de engaños publicitarios para vendernos productos carentes de vitalidad. Pero lo que más me entristece es ver a una población cada vez más enferma, como también va enfermando cada vez más nuestro precioso planeta… Nuestras compras, nuestras elecciones son votos decisivos que influyen directa e irremediablemente en la salud de la Tierra.

No creo en un sistema de salud que trata de curar las enfermedades de manera aislada y a base de tratamientos que “juegan” con serios efectos secundarios. Ojalá los médicos nos enseñasen a prevenir las enfermedades, en vez de curarlas a base de parches. Creo en nuestro potencial humano para mantenernos fuertes, vitales, llenos de energía y sanos hasta la vejez. Creo en una visión holística del ser y la sanación.

Creo en una vida sincera, apasionada y coherente. Creo firmemente que los seres humanos tenemos un potencial ilimitado, que queda muchas veces sepultado por las limitaciones autoimpuestas por una mente excesivamente racional, fruto de nuestra experiencia de vida en la sociedad. Creo en el poder y la fuerza de nuestro corazón como brújula segura por la que dejarnos guiar para tener una vida larga, plena y armoniosa, con la que estar satisfechos en todo momento.

Respira, ama, ríe, comprende, disfruta, perdona, sé feliz…  y muévete. La comida es uno de los grandes pilares de nuestra salud pero ¡no es el único!

“Lokah Samastah Sukhino Bhavantu”

“Que todos los seres sean libres y felices, que todos mis pensamientos, palabras y acciones contribuyan de algún modo a su felicidad y su libertad”

– Jivamukti yoga, Sharon Gannon, David Life-

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